Epcot

31 de enero de 2013; último día de parques, al día siguiente partiríamos hacia Miami. Éste día nos dedicamos a conocer el parque Epcot, de Disney. Un lugar que estuvo bueno conocer pero al que no volvería.

EPCOT (Experimental Prototype Community of Tomorrow) significa “Prototipo experimental de la comunidad del mañana”. La idea de Walt Disney era construir una utópica ciudad del futuro, con escuelas, negocios, viviendas y transporte subterráneo para que en las calles solo hubiera personas, pero después de morir Disney, la compañía decidió que no le interesaba el negocio de construir y administrar una ciudad, así que cambió la idea por el parque temático que hoy existe.

Apenas se llega a Epcot (de la misma manera que a Magic Kingdom) se ve la enorme bola, ícono del parque. Se ingresa por el sector de Future World.

Future World:
Ingreso a Epcot


¿Qué hay adentro de la enorme bola? Un recorrido al espacio donde se nos da una visión de cómo podría ser el futuro de la raza humana. Es una experiencia interactiva interesante pero tampoco es gran cosa.

Éste parque está orientado a ser algo culturalmente educativo y no se siente como un parque de Disney… Está dividido en dos sectores: Future World, donde está todo lo relacionado con el futuro y el espacio, y World Showcase donde, alrededor de un lago, hay varios sectores representando distintos países del mundo y a su cultura. Sigan leyendo para saber más…

Mission Space
Luego de nuestro viaje al futuro, teníamos que viajar al espacio! Fuimos  a Mission Space, una de las atracciones más populares del parque: un simulador que nos enviará a Marte en un transbordador espacial!
El boleto al espacio!

La atracción es muy buena, nos sentamos dentro de la cabina del transbordador (en la cual lo primero que vemos son bolsas para vomitar). La simulación es realista porque se siente la presión de la fuerza G sobre nuestro cuerpo a medida que despegamos hacia la estratósfera.

A medida que vamos despegando se nos pide que toquemos los botones o los mandos necesarios para efectuar correctamente el despegue (se iluminan los botones que tenemos que presionar) y es genial intentar acercar la mano o levantar los brazos con toda la presión que está siendo aplicada a nuestro cuerpo.
La experiencia es genial y también hay un simulador parecido a éste pero si tanta fuerza G, para los más pequeños (ése es el Green Team, nosotros estábamos en el Orange Team).

A la salida del simulador hay un gift shop (al igual que en el 99% de las atracciones) lleno de artículos de la NASA y ésas cosas.

Seguimos caminando por éste sector de Epcot, moderno, futurista, impecable y lleno de flores. Llegamos a un acuario gigante donde la atracción era un viaje a las profundidades del océano basado en la película Buscando a Nemo.

El complejo es enorme, lleno de peceras, peces de todo tipo, tanques con buzos dentro… Muy lindo. La recorrida al fondo del mar es dentro de una almeja gigante donde entran 3 personas y se disfruta del recorrido a través de arrecifes de coral de la mano de Nemo y Dory (que están proyectados dentro del agua en hologramas súper realistas).

Yo a la salida del acuario.

  Ya era la hora de usar el Fast Pass que habíamos sacado para Soarin’, una especia de ala-delta gigante que nos llevará a sobrevolar (soar, en inglés) campos de naranjos, montañas heladas, San Francisco, y varios escenarios más. Es otra de las atracciones populares de Epcot pero no es nada del otro mundo.

Para terminar con lo más interesante de Future World, fuimos a Test Track; un lugar dedicado a explorar los procesos de fabricación de los automóviles más modernos y vanguardistas del mundo, donde uno puede diseñar el prototipo en computadoras y probarlo en la pista de carreras a toda velocidad.

Después de éso, como ya eran más de las 11:00, se abría la parte del mini-mundo de Epcot, World Showcase, en la otra mitad del parque.

Paisaje de Epcot, saliendo de Future World. 
 

World Showcase:

 
Entramos a World Showcase por Canadá, donde un totem nos da la bienvenida mientras que una banda tradicional toca música que sonaba a algo escocés, por los instrumentos que usaban. En éste espacio se puede comprar aceite de maple, mermelada de maple, hojas de maple, y básicamente cualquier cosa que se relacione con el maple (árbol nacional de Canadá cuya hoja es la que aparece en su bandera). 
El edificio central de éste pabellón recrea parte de la ciudad de Québec.
 
Canadá
Ya con hambre y calor pasamos al pabellón de Inglaterra, donde con mis primos comimos el tradicional fish and chips (pescado frito con papas fritas). Estaba muy rico. 
El pabellón inglés es muy lindo y al igual que todos está repleto de artículos regionales y culturales. Además, al contrario de los demás parques de Disney, en el World Showcase la mayoría de los artículos que se venden los pabellones son bebidas alcohólicas, Inglaterra no es la excepción.
El escenario es una tradicional villa inglesa con casas de té, pubs, y negocios de todo tipo.
 
Inglaterra
 
Ardilla ladrona.
 

Nos sentamos a un lado a comer nuestro fish and chips cuando mi primo Franco fue víctima de un robo! Si! Un robo en Disney! ¿El ladrón? Una ardilla.

 
Sorprendimos a ésta amiga robando papas fritas de la bandeja de mi primo. Estábamos comiendo sobre un banco y cuando mi primo se volteó a agarrar un poco de su comida se encontró con la ardilla. 
Está lleno de ardillas por todos lados y si ésto es lo que comen todos los días yo también quiero ser ardilla!
Nos entretuvimos viendo comer a la ardilla, una actividad simple pero hipnótica…
 
 Luego cruzamos un puente y pasamos al pabellón de Francia. 

Francia

 En el pabellón de Francia hay edificios de arquitectura clásica francesa, una torre Eiffel en el horizonte, y más y más flores! Lo mejor del pabellón es, sin duda, la comida! Más tarde habíamos regresado a éste pabellón para probar la Creme Brûleè, que es deliciosa, y otras tartas. También hay artistas callejeros (vimos a uno sostener una pila de platos de cerámica sobre un palo de escoba y otros trucos).


A unos pasos de Francia está Marruecos. Es genial como pasamos de continente a continente simplemente caminando, ¿no?.
En éste pabellón, que recrea una parte de la ciudad de Marrakech, se puede visitar una réplica de la famosa Mezquita Kutubia, y bazares marroquíes, lleno de productos autóctonos del país africano, además de disfrutar su música y su cocina. En los dos bazares que hay se pueden comprar lámparas y alfombras.

Marruecos

Seguimos caminando, el día estaba hermoso, y llegamos al pabellón de Japón.
Éste pabellón es todo lo que uno espera del país asiático: una pagoda, jardines zen, y techos con la punta arqueada.  Había un show de bailarinas vestidas con trajes típicos que no llegamos a ver. También hay una exhibición de arte japonés.

Con mis primos en el pabellón de Japón.

Después llegamos a The American Adventure, un pabellón de los Estados Unidos, con edificios típicos de la época de la colonia. Las figuras animatrónicas de Benjamin Franklin y Mark Twain cuentan, dentro del teatro, cómo era la vida en sus tiempos. Además se puede aprender sobre la época de la guerra civil, la guerra de la revolución y la gran depresión. Parece un lugar donde llevar a los niños de primaria a que conozan su historia nacional, pero no tiene gran atractivo para los turistas no estadounidenses.

The American Adventure
Funnel cake con salsa de chocolate.


Lo que sí rescato de éste pabellón son las funnel cakes!
El funnel cake es un plato tradicional norteamericano principalmente en carnavales, ferias, y eventos deportivos.
Se trata de un rebozado sin levadura, mezclado con manteca y aceite, éso se fríe hasta que se dora
Se sirven con azúcar impalpable, mermelada, canela, Nutella, chocolate o fruta fresca. DELICIOSO.


Más tarde, después de disfrutar de las funnel cakes y protegernos de unos pájaros que querían robarnos nuestra comida, llegamos al pabellón de Italia.
Está ambientado en la ciudad de Venecia, con la Plaza San Marcos y la famosa torre. Mezclado en el escenario está la Fontana di Trevi, originalmente ubicada en Roma.
Es uno de los pabellones más lindos y grandes, con góndolas, negocios, comida, y música. Hay boutiques y dos restaurantes y además se puede conocer a Pinocho.

Pabellón de Italia, al atardecer.


Junto al pabellón de Italia está el limítrofe Alemania.
El pabellón alemán recrea un pequeño pueblo alemán, con su arquitectura y cervecerías… hay mucha cerveza. Además de la comida y la bebida del Biergarten, hay una villa en miniatura con trenes y autos que se mueven, y se puede conocer a Blancanieves.

Pabellón de Alemnia.

Comenzaba a hacer frio a medida que se hacía más tarde, si no me creen pregúntenle a la chica de la foto de arriba, jeje. En fin, seguimos avanzando por World Showcase hasta llegar al próximo pabellón: China.

Al pabellón de China se entra pasando una entrada similar a la de los barrios chinos (o Chinatown), pero con la diferencia de que acá todo está impecablemente limpio y prolijo, y no huele a frito por todos lados.
Se pueden comprar artículos típicos de la cultura oriental, juegos de te, galletas de la fortuna, atuendos originarios, y se puede conocer a Mulán.

China

Volvemos a desafiar al mapa y llegamos caminando a Noruega.
Éste pabellón, que luce como una villa noruega, contiene una Stavkirke, que es una iglesia tradicional construida en madera. El pabellón exhibe cuatro muestras de arquitectura de la nación escandinava: con los estilos de Oslo, Stedesdal, Bergen, y Alesund. El pabellón consta de varios negocios y una atracción, que es un paseo en un barco vikingo a través de unos rios subterráneos con cascadas y villas nórdicas.
Los trabajados y actores en éste pabellón visten el Bunad, la vestimenta tradicional noruega.

Stavkirke en el pabellón noruego.

Finalmente, el último pabellón: México.
El pabellón mexicano se centra en la cultura mesoamericana. Hay una pirámide. una muestra de arte, y la Plaza de los Amigos: un lugar cerrado que nos hace parecer que estamos en una feria mexicana al atardecer, con fiesta, un lago interno, un restaurante, y muchos negocios y comida. Se puede conocer al pato Donald vestido con atuendo mexicano y tomar un paseo en bote por la laguna. Y no puede faltar la música mariachi.

Ay! ay! ay! México!

Al salir del pabellón mexicano volvemos a Future World. Como todavía nos quedaba bastante tiempo por delante volvimos a recorrer World Showcase, haciendo tonterías con mis primos, relajándonos en la parte de Italia hasta que cayó la noche.

A las 21:00 tiene lugar el espectáculo de fuegos artificiales IllumiNations, desde todos puntos del parque puede verse, alrededor del lago. Hacía mucho frio pero teníamos que verlo!

Con música, proyecciones sobre el agua, un planeta que gira por todo el lago, fuegos artificiales y todos los monumentos del World Showcase iluminados (excepto la mezquita marroquí por cuestiones religiosas) el espectáculo es algo emotivo que nos hace pensar sobre lo hermoso y diverso que es nuestro planeta y sus culturas, además de deleitarnos con la pirotecnia. Fue una buena forma de despedirnos de Disney…

Los dejo con un par de fotos de éste espectáculo:

Esperando que comience el espectáculo.
 

 

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