Crónicas del fin del mundo 2: Lagos Fagnano y Escondido, con sabor a cordero patagónico

Ayer empezó a oscurecer recién a las 10 “de la noche” y el sol recién se puso a las 11. Fue raro ver que todo ya estaba cerrado y que la gente cenaba a la luz del día. Pero dormí! Finalmente después de dos días dormí!
Hoy el día amaneció horrible, como es usual aquí, hacía mucho frio y llovía. (no es raro en una ciudad donde hay precipitaciones 300 días al año..)

Después del desayuno emprendimos viaje, junto a otros viajeros, al Lago Escondido y Lago Fagnano.
A estos lagos se llega cruzando al norte de la Cordillera de los Andes, el viaje es a lo largo de la ruta 3 (la única ruta que hay para entrar y salir de Ushuaia).

Ruta 3

Al principio del viaje se ve la ciudad y el Canal de Beagle cada vez más lejos mientras subíamos la montaña.

Pronto tenemos las nubes muy cerca de nuestra cabeza, los picos de la montaña están nevados (incluso anoche hubo nevadas) y mientras tanto la guía va relatando historia de Ushuaia (re divertida la guía, una genia).

Pasamos el primer cordón de la Cordillera y entramos en un valle angosto. Este valle es un valle de turbas (sobre las que más tarde caminé) es un lugar raro, la turba se usa para mantener la humedad de las plantas y crece en este lugar a una velocidad de 1mm por año.
El valle tiene tonos verdes, marrones, y rojizos.

El camino sigue y vemos cómo los castores de la zona (en realidad traídos de Canadá y que ahora son plaga en Tierra del Fuego) modificaron el curso de los ríos matando varios árboles. Está lleno de madrigueras de castores en la isla y hay aún más en el lado chileno.
Mientras tanto, el sol lucha por salir…

Lagunas creadas y árboles muertos, producto de la influencia del castor en la región.

Cruzamos al otro lado de la Cordillera por el Paso Garibaldi, que es el paso a menor altura en todos los Andes (poco más de 400msnm).
Inmediatamente se ve el Lago Escondido mucho más abajo, y al fondo en el horizonte, el Lago Fagnano. La vista es impresionante!

Vista del Lago Escondido desde el Paso Garibaldi

Después de bajar a conocer el Lago Escondido, caminar por el bosque y respirar el aire totalmente puro (bendito sea, mi pulmón no podía creer que estaba respirando aire limpio jeje) seguimos camino hacia el Fagnano.

Lago Fagnano

El Lago Fagnano está a 100km de camino desde Ushuaia y es el sexto lago más importante de Sudamérica, por sus dimensiones y cantidad de agua. Mide 110km de largo, tiene más de 50 metros de profundidad y es paralelo a la Cordillera. Sólo 10km del lago están en Chile y tiene salida al Océano Pacífico.  El lago se formó por una depresión que se formó por el choque de las placas tectónicas de Scotia y Sudamérica, y luego se llenó de agua después de la última glaciación. El lado sur de la isla de Tierra del Fuego está en la placa Scotia.

Lupinos frente al Lago Fagnano

Por suerte el sol se asomó un poco y le dio un tono azul al agua del lago. Todo es más lindo con sol, no?

Para llegar al lago caminamos pasando un bosque y unos claros llenos de flores. El paisaje era hermoso.
En el lago Fagnano hicimos una especie de brindis del fin del mundo (o comienzo de todo, depende del punto de vista). Tomamos un licor de caña de azúcar que la guía había traído. Me encantó.

Vista del Lago Escondido durante el regreso a Ushuaia.

Antes de volver a Ushuaia nos detuvimos en un parador para comer cordero patagónico, que es un plato tradicional de la zona, al igual que la trucha.

Tanto el cordero como la trucha son deliciosos y les recomiendo probarlo a quienes visiten la Patagonia.

Yo en el valle de turba.

Después del almuerzo estuvimos un rato en el valle de turba. El terreno es como esponjoso porque la turba absorbe la humedad y es como si se inflara la tierra. Al pisar parece como si se pisara una esponja.
(Tengo todo filmado, incluida la parte en la que la turba absorbió mi pie y casi tengo un accidente).

El regreso a la ciudad lo pasé hablando con una señora brasileña que estaba al lado mio y me comentó lo mucho que le gusta Argentina y cómo preparar mate brasileño, algo que sin duda voy a hacer cuando llegue a casa. (yo ni sabía que en Brasil tomaban mate…).

De vuelta en Ushuaia conocí el shopping, que no es gran cosa, y caminé hasta el centro por la costanera (que la mitad del camino no fue mas que una calle fea en un distrito fabril, y con mucho viento y frio).

Es enorme la cantidad de mochileros que hay en esta ciudad, nada raro porque es como un lugar pensado para mochileros, con tantos hosteles por todos lados. Lo mejor es que es gente de todas partes del mundo, y la mayoría habla idiomas incompresibles (me siento yo como un extranjero en mi propio país).

También vi el monumento a los caídos en la Guerra de las Islas Malvinas de 1982, es un gran muro con las islas en una plaza frente al casino de Ushuaia (uno de los tantos casinos) y con un muro con el nombre de los caídos. Está junto a la costanera de la ciudad: la Avenida Maipú.

Muro con  los nombres de los caídos
Monumento a los héroes caídos en Malvinas

Ahora mismo estoy tirado en la cama porque las piernas no me dan más. Entre todo lo que caminé estos dos días que llevo acá y entre tantas subidas y bajadas (la calle del hotel tiene una pendiente de 45 grados) ya tengo piernas como para correr una maratón…. bueno, quizás no tanto, pero duelen…

Mañana voy a conocer el Parque Nacional Tierra del Fuego y a navegar por el Canal de Beagle!

Gracias por leerme!
 
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3 pensamientos en “Crónicas del fin del mundo 2: Lagos Fagnano y Escondido, con sabor a cordero patagónico”

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